07 May Nebulosa «Casco de Thor» (NGC 2359): Ubicación, Historia.
La Nebulosa «Casco de Thor» (NGC 2359) es una nebulosa de emisión en la constelación de Can Mayor. Se encuentra a cerca de 9 grados al noreste de Sirio, a unos 15 mil años luz de distancia de la Tierra, y tiene una extensión de 30 años luz.
La Nebulosa «Casco de Thor» (NGC 2359): Ubicación
El nombre «Casco de Thor» (NGC 2359) se debe a su apariencia, que algunos comparan con un casco antiguo. Otros ven la figura de un pato, por lo que también recibe el nombre de nebulosa de «El Pato».
«Casco de Thor» es una nebulosa de emisión, lo que significa que emite luz propia. La radiación ultravioleta de la estrella central ioniza el gas circundante, haciendo que emita luz visible. La nebulosa también muestra regiones de polvo oscuro y brillantes filamentos que añaden complejidad a su apariencia.
Es observable con telescopios desde ubicaciones oscuras y sin contaminación lumínica, preferiblemente mediante el uso de filtros tipo OIII. Sin embargo, debido a su magnitud visual de 11.5, es un objeto más adecuado para la Astrofotografía que para la visualización directa.
La Nebulosa «Casco de Thor» (NGC 2359): Historia
En el centro de esta nebulosa se encuentra WR7, una estrella vieja, masiva y caliente tipo Wolf-Rayet. Debido a su intenso viento estelar, WR7 está expulsando grandes cantidades de material que, al interactuar con el medio interestelar, crea la nebulosa que observamos.
WR7 se calcula que es 280.000 veces más brillante que el Sol, 16 veces más masiva, y 1,41 veces mayor. Es una estrella enormemente caliente (112.000 k) que puede convertirse en supernova en un futuro astronómico relativamente cercano.
WR7 es está emitiendo materia a un ritmo espectacular, equivalente a la de nuestro Sol cada 100.000 años, a través de un viento que alcanza velocidades de más de 1.500 km/s.
El aspecto caótico de NGC 2359 es el resultado de la actividad de su violento inquilino: La nebulosa está formada por un bulbo central rodeado por una maraña de filamentos gaseosos, espesos canales de polvo oscuro y brillantes llamaradas.
Estas son provocadas por las colisiones de la materia arrastrada por el viento estelar con el gas de su entorno, que generan fuertes ondas de choque que barren toda la región.
Más información: NGC 2359



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