El rover Perseverance de la NASA, geólogo de seis ruedas, ha encontrado una roca fascinante que muestra indicios de haber albergado vida microbiana hace miles de millones de años, pero es necesaria una mayor investigación para obtener resultados concluyentes.

La NASA halla indicios de posible vida microbiana en Marte

El rover Perseverance de la NASA, geólogo de seis ruedas, ha encontrado una roca fascinante que muestra indicios de haber albergado vida microbiana hace miles de millones de años. Sin embargo, es necesaria una mayor investigación para obtener resultados concluyentes.

Una roca de 1 x 0,6 metros, llena de vetas y apodada «Cheyava Falls» por el equipo en honor a una cascada del Gran Cañón, ha captado la atención del equipo científico del rover Perseverance de la NASA.

Imagen tomada por el rover Perseverance el 23 de julio compuesta de 63 imágenes individuales. La roca "Chevaya Falls" se encuentra a la izquierda del rover, cerca del centro de la imagen.
Imagen tomada por el rover Perseverance el 23 de julio compuesta de 63 imágenes individuales. La roca «Chevaya Falls» se encuentra a la izquierda del rover, cerca del centro de la imagen.

La roca, con forma de punta de flecha, contiene interesantes estructuras que podrían contribuir a responder a la pregunta de si Marte pudo albergar vida microbiana en el pasado.

Posible indicador de antigua vida microbiana

El análisis realizado por los instrumentos a bordo del rover indica que la roca posee características que encajan en la definición de un posible indicador de antigua vida microbiana.

La roca muestra firmas químicas y estructuras que podrían haber sido creadas por vida microbiana hace miles de millones de años, cuando el área explorada por el rover contenía afluentes.

No obstante, el equipo científico está considerando también otras explicaciones. Se requerirán, por tanto, futuras investigaciones para determinar si se trata o no de antigua vida microbiana.

Un inesperado hallazgo en Neretva Vallis

La muestra de Cheyava Falls, que es la vigésimo-segunda muestra de núcleo de roca del rover, fue recogida el 21 de julio. Entonces el rover exploraba el borde norte de Neretva Vallis.

Este es un antiguo valle fluvial de 400 metros de ancho, esculpido hace mucho tiempo por el agua que discurría hacia el cráter Jezero.

«Hemos diseñado la ruta del Perseverance para asegurar que recorra áreas con potencial para obtener muestras científicas interesantes», dijo Nicola Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas en la Sede de la NASA en Washington.

«Este viaje por el lecho del río Neretva Vallis ha valido la pena, ya que hemos encontrado algo que nunca habíamos visto antes. Esto proporcionará a nuestros científicos mucho material de estudio».

SHERLOC encuentra compuestos orgánicos

Múltiples escaneos de Cheyava Falls por el instrumento SHERLOC (Scanning Habitable Environments with Raman & Luminescence for Organics & Chemicals) del rover indican que contiene compuestos orgánicos.

"Cheyava Falls" (izquierda) muestra el agujero donde el rover Perseverance de la NASA tomó una muestra de núcleo. La mancha blanca muestra dónde el rover erosionó la roca para investigar su composición. Una roca apodada "Steamboat Mountain" (derecha) también muestra una mancha de abrasión. Crédito: NASA/JPL-Caltech/ASU/MSSS.
«Cheyava Falls» (izquierda) muestra el agujero donde el rover Perseverance de la NASA tomó una muestra de núcleo. La mancha blanca muestra dónde el rover erosionó la roca para investigar su composición. Una roca apodada «Steamboat Mountain» (derecha) también muestra una mancha de abrasión. Crédito: NASA/JPL-Caltech/ASU/MSSS.

Aunque las moléculas basadas en carbono se consideran los bloques fundamentales para la vida, estos compuestos orgánicos también pueden formarse por procesos no biológicos.

«Cheyava Falls es la roca más desconcertante, compleja y potencialmente importante que ha investigado Perseverance hasta ahora», dijo Ken Farley, científico del proyecto Perseverance del Caltech en Pasadena.

«Por un lado, tenemos nuestra primera detección convincente de material orgánico, con manchas coloridas indicativas de reacciones químicas que la vida microbiana podría usar como fuente de energía. Una evidencia clara de que el agua, necesaria para la vida, bañó antiguamente la roca».

«Por otro lado, no hemos podido determinar exactamente cómo se formó la roca y en qué medida las rocas cercanas pueden haberla calentado, contribuyendo a la formación de estas estructuras».

Una posible fuente de energía microbiana

A lo largo de la roca se encuentran grandes vetas blancas de sulfato de calcio. Entre estas vetas hay bandas de material, cuyo color rojizo sugiere la presencia de hematita. Este es uno de los minerales que confiere a Marte su distintivo color óxido.

Cuando Perseverance examinó más de cerca estas regiones rojizas, encontró docenas de manchas irregulares del tamaño de un milímetro. Estas manchas, de color blanco grisáceo, están rodeadas cada una de ellas por un material negro, similar a las manchas de un leopardo.

Imagen del rover Perseverance que muestra las manchas de color blanco grisáceo, cada una de ellas rodeada por un material negro, similar a las manchas de un leopardo. También se aprecian las trazas de olivino en la roca.
Imagen del rover Perseverance que muestra las manchas de color blanco grisáceo, cada una de ellas rodeada por un material negro, similar a las manchas de un leopardo. También se aprecian las trazas de olivino en la roca.

El instrumento PIXL (Planetary Instrument for X-ray Lithochemistry) del Perseverance ha determinado que estas manchas negras contienen tanto hierro como fosfato.

«Estas manchas son una gran sorpresa», dijo David Flannery, astrobiólogo y miembro del equipo científico de Perseverance de la Universidad de Queensland en Australia.

«En las rocas de la Tierra, estas estructuras a menudo se asocian al registro fósil de microbios que antiguamente vivieron en el subsuelo».

La aparición de este tipo de manchas en rocas sedimentarias terrestres, puede ocurrir cuando reacciones químicas en las hematitas transforman la roca de roja a blanca. Estas reacciones pueden liberar hierro y fosfato, lo que podría provocar la formación de las manchas negras.

Reacciones de este tipo pueden ser una fuente de energía para los microbios y explicarían la asociación entre tales estructuras y los microbios en un entorno terrestre.

Un cúmulo de barro

En un escenario que maneja el equipo del Perseverance, Cheyava Falls fue inicialmente un cúmulo de barro, con una mezcla de compuestos orgánicos que con el tiempo terminaron cementando en forma de roca.

Más tarde, los fluidos penetraron por las fisuras de la roca, permitiendo la formación de depósitos minerales que crearon las manchas y las grandes vetas blancas de sulfato de calcio que se ven actualmente.

Aunque tanto la materia orgánica como las manchas tipo leopardo son de gran interés, no son los únicos aspectos de Cheyava Falls que desconciertan al equipo científico.

El misterio del olivino

El equipo se sorprendió al descubrir que estas vetas están llenas de cristales de olivino del tamaño de un milímetro, un mineral que se forma a partir del magma.

El olivino podría estar relacionado con rocas que se formaron más arriba, en el borde del valle fluvial, y que pueden haber sido producidas por la cristalización del magma.

Si es así, ¿Podrían el olivino y el sulfato haber sido incorporados a la roca a temperaturas extremadamente altas, creando una reacción química abiótica que diese como resultado las manchas de leopardo?

Esperando traer la muestra a la Tierra

«Hemos disparado láseres y rayos X a esa roca y la hemos fotografiado literalmente día y noche desde casi todos los ángulos imaginables», dijo Farley. «Científicamente, Perseverance no tiene más que ofrecer».

Imagen de la broca del taladro del rover Perseverance, captada el 21 de julio de 2024 por el instrumento Mastcam-Z. En su interior puede verse una muestra de la roca "Cheyava Falls", con marcas similares a manchas de leopardo. Esta muestra se traerá a la Tierra, para su estudio, en una futura misión a Marte.
Imagen de la broca del taladro del rover Perseverance, captada el 21 de julio de 2024 por el instrumento Mastcam-Z. En su interior puede verse una muestra de la roca «Cheyava Falls», con marcas similares a manchas de leopardo. Esta muestra se traerá a la Tierra, para su estudio, en una futura misión a Marte.

«Para comprender lo que realmente ocurrió hace miles de millones de años en ese valle fluvial marciano del Cráter Jezero, es necesario traer la muestra a la Tierra».

«De esta manera podrá ser estudiada con los potentes instrumentos disponibles en los laboratorios».

Fuente: NASA’s Perseverance Rover Scientists Find Intriguing Mars Rock

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