08 May Nebulosa «Roseta» (NGC 2237) y cúmulo (NGC 2244)
La Nebulosa «Roseta» (NGC 2237) es una nebulosa de emisión en la constelación de Monoceros, a 5 mil años luz de distancia. Los vientos estelares del cúmulo NGC 2244 en su centro esculpen su forma, y desencadenan episodios de formación estelar.
Nebulosa «Roseta» (NGC 2237)
NGC 2237 es una nebulosa de emisión en la constelación de Monoceros. Se encuentra a unos 9 grados al sureste de Betelgeuse (α Ori), a unos 5 mil años luz de distancia de la Tierra.
Su forma circular y estructuras de gas similares a pétalos, evoca la imagen de una rosa, de ahí su nombre. Rodea al cúmulo estelar NGC 2244, formado por estrellas jóvenes y calientes.
Esta nebulosa abarca 1 grado en el cielo y ocupa un área equivalente a 5 lunas llenas. Su diámetro es de 130 años luz y su cavidad central mide alrededor de 50 años luz.
Los pétalos de esta rosa son en realidad una guardería estelar, ubicada en el borde de una gran nube molecular. Su forma simétrica ha sido esculpida por los vientos y la radiación ultravioleta del cúmulo central NGC 2244.
Este enorme flujo de radiación ultravioleta ilumina el gas circundante de la nebulosa, proporcionándole su característico color rojizo brillante.
El cúmulo NGC 2244 es fácilmente visible con prismáticos, mientras que la nebulosa NGC 2237 es más difícil de observar y requiere el uso de filtros OIII. Debido a su gran extensión, se necesitan telescopios de focal corta y oculares de pocos aumentos para observarla.
Cúmulo (NGC 2244)
NGC 2244 es un cúmulo abierto descubierto por John Flamsteed en 1690 y también por William Herschel, quien no pudo detectar la nebulosa. Fue su hijo John el que la terminó descubriendo.
El cúmulo contiene al menos 17 estrellas OB, siendo una asociación OB. Algunas de ellas son visibles como objetos brillantes (centro-derecha de esta imagen).
Las estrellas O y B son masivas, aproximadamente 20 veces más que el Sol, o incluso más. Generan potentes vientos estelares y brillan intensamente en el ultravioleta. Debido a ello, tienen un fuerte impacto en su entorno.
El viento estelar combinado de las estrellas OB del cúmulo está expulsando el polvo y el gas del centro de la nebulosa a unos 20 km/s. Este viento ya ha producido una cavidad cerca de las estrellas OB, como puede verse en la imagen.
Se espera que la onda expansiva de este viento desencadene eventos de formación estelar en el futuro, a medida que el gas y el polvo se vayan comprimiendo.
El intenso flujo de radiación ultravioleta de las estrellas OB del cúmulo también es responsable de la propagación de un frente de ionización, que también ayudará a desencadenar la formación estelar.
Más información: The Rosette Nebula





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