27 Ago VLT detecta un planeta recién nacido en un disco protoplanetario
Lo que a simple vista parece una ondulación en el espacio es en realidad la Imagen de la Semana, que nos muestra a un planeta recién nacido abriéndose paso a través de la nube de gas y polvo donde se formó, mientras gira alrededor de su estrella.
La imagen fue captada con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile. Es la primera vez que se detecta con claridad un planeta recién nacido en un disco con varios anillos.
Discos protoplanetarios
Estos discos protoplanetarios rodean a estrellas jóvenes y están formados por gas y polvo. Muchas veces presentan anillos, que se consideran una señal de la presencia de planetas en formación.
En su interior, diminutas partículas comienzan a unirse, la gravedad las atrae cada vez más y terminan evolucionando hacia embriones planetarios que siguen creciendo al alimentarse del material de su entorno, hasta convertirse en un planeta recién nacido.
WISPIT 2b
El planeta detectado en esta imagen, llamado WISPIT 2b, tiene unas cinco veces la masa de Júpiter y orbita una estrella joven parecida a nuestro Sol.
Su hallazgo es muy relevante porque confirma lo que hasta ahora solo se había predicho en teoría: que los huecos en los discos se forman por la acción de planetas recién creados que “limpian” el material a su alrededor.
Este descubrimiento nos muestra, de primera mano, cómo se comporta un planeta recién nacido en su entorno.
SPHERE y MagAO-X
Lo más sorprendente es que este planeta recién nacido todavía se encuentra dentro de su disco natal, algo muy difícil de observar.
Un equipo internacional liderado por Richelle van Capelleveen, de la Universidad de Leiden (Países Bajos), realizó este descubrimiento junto con investigadores de las universidades de Galway y Arizona.
Para lograrlo fue clave el instrumento SPHERE del VLT, que bloquea la luz de la estrella central y compensa las turbulencias atmosféricas, obteniendo imágenes muy nítidas de su entorno.
Además, el sistema de óptica adaptativa MagAO-X, instalado en el telescopio Magallanes de 6,5 metros en Chile, detectó gas de hidrógeno cayendo directamente sobre el planeta, confirmando que este planeta recién nacido está creciendo al alimentarse de su disco.
Este tipo de observaciones nos acerca a comprender cómo se forman los planetas y nos da pistas de cómo pudo ser el Sistema Solar en sus primeros días, cuando nuestro propio planeta y sus vecinos se estaban gestando en el disco protoplanetario del Sol.
Fuente: A very hungry planet



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