03 Jun Colisión Vía Láctea Andrómeda: ¿Un choque inevitable?
Un equipo de astrónomos ha utilizado más de una década de datos del telescopio espacial Hubble para reexaminar una antigua predicción que indica que se producirá una colisión Vía Láctea Andrómeda dentro de unos 4.500 millones de años.
Basándose en los últimos datos observacionales del Hubble, así como del telescopio espacial Gaia, los astrónomos han elaborado un estudio en el que indican que hay solo una probabilidad del 50% de que se produzca una colisión Vía Láctea Andrómeda en los próximos 10 mil millones de años.
El estudio concluye que la presencia de la Gran Nube de Magallanes puede afectar la trayectoria de la Vía Láctea y hacer menos probable la colisión. Los astrónomos también enfatizan que el futuro a largo plazo de las interacciones galácticas es altamente incierto.
Sin embargo, los nuevos hallazgos cuestionan el consenso anterior y sugieren que el destino de la Vía Láctea sigue siendo una incógnita.
Una predicción centenaria en revisión
Ya en 1912, los astrónomos se dieron cuenta de que la galaxia de Andrómeda, entonces considerada solo una nebulosa, se dirigía hacia nosotros.
Un siglo más tarde, en 2012, los astrónomos utilizaron el telescopio espacial Hubble para medir el movimiento lateral de Andrómeda y descubrieron que era tan insignificante que una colisión frontal con la Vía Láctea parecía casi segura.
Una colisión Vía Láctea Andrómeda desencadenaría una oleada de nacimientos estelares, supernovas, e incluso podría lanzar a nuestro Sol a una órbita diferente. Las simulaciones indicaban que esto era inevitable.
Sin embargo, un nuevo estudio basado en datos del Hubble de la NASA/ESA y Gaia de la ESA muestra que este podría no ser necesariamente el caso.
Los investigadores, al combinar observaciones de ambos observatorios espaciales, reexaminaron la antigua predicción de una colisión Vía Láctea Andrómeda y descubrieron que es mucho menos inevitable de lo que los astrónomos habían sospechado previamente.
Colisión Vía Láctea Andrómeda: una probabilidad del 50%
“Tenemos el estudio más completo hasta hoy sobre este problema, que realmente incorpora todas las incertidumbres observacionales”, dice Till Sawala, astrónomo de la Universidad de Helsinki en Finlandia y autor principal del estudio.
Su equipo ha descubierto que hay una probabilidad del 50% de que ambas galaxias colisionen en los próximos 10 mil millones de años. Llegaron a esta conclusión mediante simulaciones por ordenador utilizando los datos observacionales más recientes.
Sawala enfatizó el futuro a largo plazo de las interacciones galácticas es altamente incierto, pero los nuevos hallazgos cuestionan el consenso anterior y sugieren que el destino de la Vía Láctea sigue siendo una incógnita.
“Incluso utilizando los datos observacionales más recientes y precisos disponibles, el futuro del Grupo Local de varias docenas de galaxias es incierto. Curiosamente, encontramos una probabilidad casi igual para el ampliamente divulgado escenario de fusión, o, por el contrario, uno alternativo en el que la Vía Láctea y Andrómeda sobreviven ilesas”, dice Sawala.
Un futuro incierto para la Vía Láctea
La colisión Vía Láctea Andrómeda parecía mucho más probable en 2012, cuando los astrónomos Roeland van der Marel y Tony Sohn del Instituto Científico del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland, publicaron un análisis detallado.
Este análisis abarcaba las observaciones del Hubble durante un periodo de cinco a siete años, e indicaba una colisión Vía Láctea Andrómeda directa en no más de 5 mil millones de años.
“Es algo irónico que, a pesar de la incorporación de datos más precisos del Hubble tomados en los últimos años, ahora estemos menos seguros sobre el resultado de una posible colisión. Esto se debe al análisis más complejo y al hecho de que consideramos un sistema más completo. Pero la única forma de llegar a una nueva predicción sobre el destino final de la Vía Láctea será con datos aún mejores”, dice Sawala.
Simulaciones masivas y variables múltiples
Los astrónomos consideraron 22 variables diferentes que podrían afectar la posible colisión Vía Láctea Andrómeda, y ejecutaron 100 mil simulaciones llamadas simulaciones de Monte Carlo proyectadas 10 mil millones de años en el futuro.
“Debido a que hay tantas variables, cada una con sus errores, eso se acumula en una incertidumbre bastante grande sobre el resultado, lo que lleva a la conclusión de que la posibilidad de una colisión Vía Láctea Andrómeda directa es solo del 50 % en los próximos 10 mil millones de años”, dice Sawala.
“La Vía Láctea y Andrómeda por sí solas permanecerían en el mismo plano mientras orbitan una a otra, pero esto no significa que tengan que chocar. Todavía podrían pasar una junto a la otra”, dice Sawala.
Los investigadores también consideraron los efectos de las órbitas de la gran galaxia satélite de Andrómeda, M33, y una galaxia satélite de la Vía Láctea llamada la Gran Nube de Magallanes (LMC, por sus siglas en inglés).
“La masa extra de M33, la galaxia satélite de Andrómeda, tira un poco más de la Vía Láctea hacia ella. Sin embargo, también mostramos que la LMC tira de la Vía Láctea fuera del plano orbital y lejos de Andrómeda. No significa que la LMC nos salve de esa fusión, pero hace que sea un poco menos probable”, dice Sawala.
Simulando una colisión
En aproximadamente la mitad de las simulaciones, las dos galaxias principales pasan una junto a la otra separadas por unos 500 mil años luz o menos (cinco veces el diámetro de la Vía Láctea).

Primero se alejan, pero luego regresan y finalmente se fusionan en un futuro lejano. La desintegración gradual de la órbita está causada por un proceso llamado fricción dinámica entre los vastos halos de materia oscura que rodean a cada galaxia en su inicio.
En la mayoría de los otros casos, las galaxias ni siquiera se acercan lo suficiente como para que la fricción dinámica funcione de forma efectiva. En este caso, ambas galaxias pueden continuar su danza orbital durante mucho tiempo.
El nuevo resultado también deja una pequeña probabilidad, de alrededor del 2 %, de una colisión frontal entre ambas galaxias en solo 4 a 5 mil millones de años.
Considerando que el calentamiento del Sol hará la Tierra inhabitable en unos mil millones de años, y que el propio Sol probablemente se extinguirá en 5 mil millones de años, una colisión Vía Láctea Andrómeda es el menor de nuestros problemas cósmicos.
Fuente: Hubble casts doubt on certainty of galactic collision



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